jueves, 17 de enero de 2013

El Pacífico Colombiano un paseo para hacer

Este fin de año Gonzalo quería viajar. Yo ví por facebook que mi hermano estaba en el pacífico. A Gonzalo le sonó la idea y el primero de enero arrancamos. Desde Ibagué hasta Buenaventura tuvimos una carretera solitaria y digamos que con partes en buen estado. No pasamos por Cali sino que en Buga seguimos hasta nuestro destino. La vista desde la carretera del Lago Calima, y el clima, son deliciosos y muy bellos no me imaginé que ese lago fuera tan grande.  De ahí en adelante, del lago Calima, la carretera no es tan buena. Tiene partes mal pavimentadas, y apenas están adecuando los túneles y viaductos que en un futuro tendrá. Los túneles que tiene, que son 5, son como de los picapiedra.
Al llegar a Buenaventura, hay que decirlo, mucha pobreza y el delicioso olor del mar. La gente amable. Buscamos donde parquear  el carro y cogimos una lancha para Juanchaco. Demoró 45 minutos en medio de un paisaje que combinaba un mar verde esmeralda, con unas peñas llenas de vegetación selvática. Hacía calor, pero no para morirse. Eso sí en la lancha, jamás se hagan en la punta pues la azoatina es brutal.
Al llegar a Juanchaco hay tanta pobreza, es muy triste que un punto estratégico, tan visitado por turistas colombianos y extranjeros, esté así de descuidado. Ahí en Juanchaco cojimos un tractor colectivo, también pueden coger mototaxi, hasta Ladrilleros que es cerca de ahí, un día hicimos la caminata sin maletas y es hasta sabrosa.
Al llegar a Ladrilleros, el panorama no mejoró mucho es decir, calles totalemnte destapadas, pero eso sí mucho comercio, tiendas, restaurantes, todo pensando en el turista que llega. Al llegar, como no teníamos hotel, tocó empezar la búsqueda. Y si hay varios hoteles todos básicos: cama, baño, algunos ofrecen la estadía con desyuno y comida. Después de hacer cara de lágrima, porque ya se oscurecía, Don Fredy del hotel El Cooperativo nos dejó quedarnos ahí. El hotel queda en frente del mar en un acantilado que se llena de agua y se desocupa según la marea y así mismo aparece y desaparece la playa. Ese fenómeno me pareció maravilloso. Así que la hora en que bajaba la marea variaba con los días y claro, con la luna. Para mí teníamos playa desde mas tarde y hasta las 5 o 6 de la tarde. 
La comida deliciosa, puras preparaciones marinas: camarones, piangua, jaiba, empanadas de camarón, encocados, guisados entre otras delicias.  La mejor comida para mi fue en Ola-Ola en La Barra, y las empanadas de camarón en Las Delicias de Mery en Ladrilleros en la via al malecón.
La Barra es una playa que queda como a media hora caminando por la playa de Ladrilleros. Allá se estaba quedando mi hermano. Así que nos encontramos en  la playa y nos fuimos a conocer. En La Barra tienen playa todo el tiempo no sufren por la marea. Pero el hospedaje allí es mas rústico. Carpa o cabañas que tiene letrinas. Mi hermano y sus esposa eran los reyes de la playa de la Barra porque estaban en una cabaña con un mirador incrible, con hamacas delicosas, desde el que se veía enterito el atardecer. El primer día que fuimos, nos tocó devolvernos hasta ladrilleros por la trocha, porque ya había subido la marea y no podíamos caminar por la playa.  La trocha de vuelta es un barrial por el que hay que saber caminar por los lados  para no resbalarse, pero  es un camino fácil solo de cuidado.
Uno de los paseos que hicimos fue ir a unas piscinas naturales que agua dulce deliciosas y a visitar un resguardo indígena. También fuimos a playa Chucheros. Queda como a 15 minutos en lancha desde Juanchaco. Así que lo primero era coger un mototaxi hasta Juanchaco y allí la lancha hasta la playa. Chucheros es una playa amplia, que en frente del mar tiene un chorro de agua dulce fria. El mar ahí en Chucheros es delicioso fresco y limpio porque en Ladrilleros a veces trae muchas hojas y palos.
El plan en Chucheros es caminar por la playa, tomar sol y bañarse en el mar que es delicioso. No sé en qué momento le hicieron mala fama al pacífico si es una maravilla.Además es el mar, que todo lo sana, lo repara, y se lo lleva, lo reclama. 
Este paseo me encantó fui muy feliz en el mar, bañé mucho en él, comí rico y descansé. En Ladrilleros hay de todo y uno no se vara todo se consigue. Es bueno llevar además de las chanclas, zapaticos para la playa para algunos paseos.  Para los cinéfilos, La Barra y todo su paisaje, aparecen en la película colombiana El Vuelco del Cangrejo. 

miércoles, 16 de enero de 2013

DE REGRESO A MI ESPACIO

Hola a Todos los que pasan por este espacio. Sé que llevo ya un año sin escribir y eso es demasiado tiempo pero el trabajo y las ocupaciones cotidianas no me dejaban sentarme a escribir con calma. Pero aquí estoy de nuevo. El 2012 que por fortuna ya se pasó, fue un año difícil pasaron cosas duras, grandes aprendizajes, infinitas ausencias, muchas lecturas, algunos viajes para reseñar, así que poco a poco volveré a escribir aquí.
Tengo pensado empezar a reseñar mis 3 últimas lecturas, todas japonesas, así que esperen las reseñas pronto porque me emocionan mucho. Gracias por seguir pasando por acá y de seguro estaré presente este año.

viernes, 2 de diciembre de 2011

El Año de Saeko: una ventana hacia Japón



Mucho antes de leer este libro intenté acercarme a la literatura japonesa y me pareció interesante empezar a leer a Yasunari Kawabata. Pero debo ser honesta: no pude, me aburrí, me dormí y mi mente no logró quedarse en la historia sino que divagaba así que abandoné esa lectura.
En este libro, más contemporáneo, pude apreciar la cotidianidad de la vida japonesa, la forma en que transcurren las relaciones y las vidas. El año de Saeko es una novela rica en descripciones sobre situaciones diarias como el trabajo y sus ritmos, el transporte, la comida, las costumbres durante las estaciones, las ceremonias y la misma ciudad y sus espacios. Esta novela es lenta y se dedica mucho a explorar las mentes de Saeko, y su hermana Izumi que no puede quedar embarazada. Saeko le alquila su vientre a Izumi, quien vive frustrada, amargada y se siente inútil y miserable por no poder cumplir con su función femenina. Es una novela que ve a la mujer en su más clásico papel de madre y cuidadora. Saeko queda embarazada de un bebé que no es suyo y ahí empiezan los líos pues ella se obsesiona con el bebé, con conservarlo, mientras Izumi siente envidia de su hermana por no poder sentir dentro de su vientre a su hijo.
Lo que ocurre con este embarazo es inesperado pero lo es mucho más ver cómo los personajes siguen con su vida a pesar de la dura situación. Me dio la sensación de que los japoneses son personas ceremoniosas pero que olvidan rápidamente, que no se traumatizan, sino que siguen adelante con su vida sin quedarse a darle vueltas a un asunto como hacemos acá.
Además de Saeko y su marido, e Izumi y el suyo la novela tiene un personaje interesante, marginal que es la señora Urabe. Una mujer mayor que busca incesamente a su marido en las casas vecinas y piensa que le es infiel. Me gustó ese personaje me provocó sentimientos de risa y compasión.
Es una novela interesante que me reveló otras formas posibles de asumir la vida. Unas, más tranquilas que tal vez me convendrían. Creo que también que la traducción y los pie de página con las explicaciones sobre comidas,costumbres, y celebraciones son muy importantes y están hechos con claridad. Me fascinaron las costumbres religiosas sincréticas entre el budismo, el sintoismo y prácticas paganas, los japoneses son un pueblo espiritual sin ser fanático, según lo que muestra la novela.

martes, 27 de septiembre de 2011

Lady Madonna y otros cuentos de Thomas Lynch: un agradable encuentro con los gringos


Debo confesar que la literatura gringa me aburre o me estresa. No sé bien la razón de esas emociones en mí pero si tengo claro que este libro de Lynch fue otra experiencia. No sé si fue la traducción muy fiel pero sin estar sobreactuada, o más bien los relatos mismos tan bien hechos con un ritmo interesante, misterioso, divertido. Quiero pensar que se trata más de lo segundo porque este libro me gustó mucho. Me pareció maravilloso que uno de sus temas centrales fuera la muerte y sus diversas aristas y la forma de ligar de manera indiscutible la muerte al amor. No se trata de historias llenas de lástima sino de seres que siendo comunes a la vez son especiales y eso los hace verosímiles y sus conflictos, sus enamoramientos, sus despechos y dolores igual de creíbles. Está claro que hay en los cuentos y la novela corta del final, una forma muy clara pero sin dramatismos de dibujar y mostrar la sociedad gringa en toda su complejidad eso me encantó. El cuento titulado matinee de septembre protagonizado por una profesora de literatura, así como Una Vida Común y Corriente, muestran una gran riqueza en los personajes y en la forma de estructurar la narración. Claro que si me preguntan por mi preferido, debo decir que es el primer cuento Padre e Hijo que me pareció maravilloso por la relación que describe. Claro no puedo dejar de lado la fascinación que me produjo la novela corta final Lady madonna de verdad maravillosa divertida, profunda un personaje muy interesante el pastor que la protagoniza complejo, inquietante.
Las escenas de muerte, así como los episodios eróticos y las mentes de los personajes, están muy bien hechos son reales, son a veces extraños, simplemente humanos.
Este es un libro para regalar va a la fija si se lo lleva a alguien seguro se va divertir. Lynch me dio la oportunidad de reconciliarme con la literatura gringa me pareció tan bueno que me lo repetiría.

lunes, 22 de agosto de 2011

Perder Teorías de Enrique Vila Matas: sobre qué debe tener una novela


Debo confesar que Vila Matas me cuesta trabajo y que a veces me aburre. Me pasó con su novela Dublinesca, la anterior a esta de la que voy a hablar. No pude, me aburrí infinitamente y el personaje me deseperó. Pero esta novela, Perder Teorías la sentí distinta. Si bien el personaje es el mismo obsesionado con la espera, el mismo que viaja en una espera continua que está solo acompañada de su propia mente y de sus inquietudes literarias que están siempre rondándole la cabeza.
En esta oportunidad el protagonista va a Lyon, Francia a un congreso de literatura en el que nunca participa. En cambio, se dedica a escribir una teoría sobre la novela, una gran teoría sobre qué debe tener una novela. Así mientras espera, escribe y define que una novela debe tener:
1. intertextualidad
2. Conexiones con la alta poesía
3. La escritura vista como un relos que avanza
4. La victoria del estilo sobre la trama
5. La conciencia de un paisaje moral ruinoso
Con esa propuesta que explica a fondo creo que este manifiesto de Vila Matas sobre la novela puede ser una guía, un arma, una herramienta, un punto de vista de lo que debe ser una novela desde la voz de quien ha escrito novelas. Perder Teorías es una novela sobre la novela, metateoría dirían unos. Para mí podría estar al lado de El arte de la Novela de Milan Kundera.
Para quienes quieren ser escritores creo que hay leerlo. Para quienes quieren acercarse a Vila Matas, esta es una buena opción, aunque tal vez no para empezar.
Un libro corto, entretenido que hay que leer para conocer más a este español.

Tres Ataúdes Blancos: el Premio Herralde que ganó Ungar



El día que se anuncio al colombiano Antonio Ungar como ganador de el prestigioso premio Herralde de Novela, el hombre estaba en Paris con otros escritores colombianos. Yo estuve ese día en el Centro Cervantes de París escuchándolo. Ungar no es un tipo simpático es más bien huraño y ese día parecía no estar ni cinco emocionado por tremendo premio. Esta novela suya es una excelente parodia de los conflictos internos de cualquier país latinoamericano. Miranda, el país en el que ocurre la novela, se llama así para lograr ese efecto de no ubicarse geográficamente con especificidad y seguro evitarse una muerte pendeja porque esta claro que el personaje llamado Tomás del Pito podría ser cualquier presidente de esos latinoamericanos, tipo Uribe o Chávez que hemos tenido que padecer.
La escenas eróticas son hermosas me gustaron mucho. Creo que Ungar hace una novela equilibrada profundamente irónica, paródica relacionada mucho con esas novelas de dictador que aparecieron en el boom y postboom latinoamericano. El escenario político es el terreno de esta obra que tiene un sentido del humor muy negro que se burla de la política a la vez que la muestra en su plena truculencia.
El amor no puede faltar y el romance del protagonista con la enfermera Ada Neira, ese amor tan intenso, tan dulce, a la vez lleno de riesgo, e incierto. Porque la novela se encarga de mostrarnos siempre lo incierto de vivir en un país como el nuestro con tantas fuerzas en conflicto.
Esta es una novela que me leí a dosis porque no la quería acabar. Me reí mucho, y porque no decirlo, sentí retratado al país en ella. Sentí a veces verguenza, otras veces desesperación y al final una tristeza inmensa por el desenlace.
Merecido el Herralde, señor Ungar. A los lectores, leánla que seguro se van divertir y a reflexionar sin parar toda la lectura.

lunes, 25 de julio de 2011

Formas de Volver a Casa de Alejandro Zambra: la eterna nostalgia



En esta novela corta, 164 páginas, Alejandro Zambra habla desde los recuerdos de la infancia. Esos mismos recuerdos que todos tenemos a veces inconexos, y que con la madurez van tomando otro sentido, son comprendidos desde otro punto de vista. En ese recuerdo permanente, una mezcla de melancolía y nostalgia atraviesan esta novela que se lee vertiginosamente.
Formas de volver a Casa está llena de poesía, de imágenes contundentes que acompañan a esos recuerdos infantiles. Esta novela de este chileno, no puede dejar de lado, la época de la dictadura de Pinochett, la forma de vivir de quienes se quedaron en Chile mientras todo sucedía. Podría decirse que es una novela de la dictadura porque está contada desde el punto de vista de quien tuvo que vivir de niño al Chile de Pinochett.
La novela cuenta la historia de un reencuentro amoroso que fracasa, un reencuentro entre 2 niños que pierden el contacto gracias a los exilios de la dictadura, y de una novela que está en proceso de escribirse así que hay una serie de reflexiones interesantes sobre escribir.
A mi juicio es una novela entretenida, que me dejó con un enorme sabor a melancolía a dolor, también a frustración. Es un buen regalo.
A continuación unos links interesantes para leer más sobre esta novela y su autor:
Revista lecturas

Entrevista a Zambra