martes, 3 de febrero de 2009

Sobre el Hay festival en Cartagena: Generalidades


Debo decir que fue una gran experiencia estar de cuerpo presente en Cartagena. El Hay es un festival literario muy importante y a mí en particular me dio la oportunidad de agrandar mi lista de lecturas y de escuchar de viva voz a quienes están detrás de esas páginas que son mi refugio.
Cartagena es la mejor elección porque es una ciudad llena de historia, arquitectónicamente bella, y con una magia que no puedo explicar. La gente en Cartagena se relaja y por los días del Hay era frecuente encontrar por cualquier calle y en las librerías, a escritores nacionales y extranjeros que sin ningún problema accedían a firmar un libro o tomarse una foto.
Debo decir que de todas maneras el Hay privilegia a la élite: quienes pueden viajar a Cartagena, pagar las boletas, en fin, no todo el mundo tiene acceso aunque por eso se inventaron el Hay festivalito para intentar incluir al resto de la población cartagenera que está en la miseria. Lo de la miseria es evidente por la gran cantidad de vendedores ambulantes en la ciudad amurallada, donde se hicieron casi todos los eventos del Hay, y en las playas. En más o menos una hora que estuve en una playa en Bocagrande, pasaron como 12 vendedores, eso muestra que la gente no tiene muchas opciones.
Pero hay que reconocer que el festival es de calidad. Sus invitados, y los eventos, aunque no todos, son de alta calidad y ofrecen comodidades como traducción simultánea y aire acondicionado, que con ese calor, es fundamental para poner atención. Todos los escenarios son muy lindos pero mis favoritos fueron el Claustro de Santo Domingo y el Teatro Heredia. El primero porque es un patio con grandes árboles y donde corre la brisa y el segundo, porque es una joya arquitectónica y a la salida se ve la muralla preciosa.

Debo decir que a Cartagena le falta oferta de restaurantes para almorzar. Cometimos el error de entrar a almorzar en San pedro cerca a la Plaza de la Aduana y fue terrible: Caro, mal servicio y poquito. Pero al otro día fuimos a la Calle Larga y comimos un pescado delicioso. También estuvimos en el clásico Narcobollo comiendo y tomando jugo de corozo, mi favortio.

En lo que se refiere a las conferencias, la calidad del sonido, así como de la traducción simultánea, fueron excelentes. No puedo decir lo mismo, lástima, de los moderadores de las mesas a las que asistí, pues algunos de ellos no sabían manejar el tiempo, otros no tenían ningún tipo de carisma, o nunca ejercieron su papel de hacer preguntas inteligentes y distribuir, lo más equitativamente posible, la palabra entre los participantes de la mesa.
Esta claro que uno no puede ir a todo y debe seleccionar aunque en la marcha se pueden hacer cambalaches y reventas muy fácilmente así que no hubo problema por ese lado. El Hay es un lugar no solo de turismo literario sino de un fenómeno de grupismo literario. Era frecuente ver a grupos de niñitas de colegio gomelo en las conferencias, pidiendo autógrafos e interrogando a los escritores a la salida de cada evento. También estaban los grupos de amigos reunidos con cámara en mano para captar a algún escritor o para darse envidia con fotos difíciles de conseguir. En este punto de las fotos debo decir que conté con suerte pues tengo fotos con varios que luego publicaré para completar y amenizar este largo post. (Junot Diaz, Antonio García, Margarita Posada, Oscar Collazos, Alberto Ruy Sánchez, Luis Fayad, Martin Amis, Benjamin Zeplaiah entre otros)

El Hay es un gran espacio para que los escritores se mercadeen, mercadeen sus libros y se hagan conocer. Para los lectores es la oportunidad de adquirir libros y firmarlos aunque eso si, no hay descuentos ni nada de eso.

El tiempo de duración de las conferencias era perfecto, solo una hora, tiempo justo para no cansar ni a los espectadores ni a los escritores. También debo resaltar que los patrocinadores del Hay se ocuparon de darnos a todos los asistentes detalles como : libretas, lapiceros y postales del British Council, Abanicos de BBVA, Separadores de la librería nacional, revistas Arcadia, y algo que me pareció muy bacano: un periódico del Hay llamado Hay para contar con el resumen de lo más destacado de cada día, preguntas a los escritores y curiosidades sobre las conferencias y demás. Este recurso me apreció excelente.

Para terminar este informe con mis percepciones generales, quiero decir que me encanta Cartagena y que tal vez el próximo año vuelva al Hay ojala en la misma compañía de esta vez, Gonzalo, que es la mejor de todas.

En un post posterior haré mis comentarios específicos de los eventos a los que asistí.

Premio de Periodismo Rey de España en manos de un colombiano



Julián Isaza, editor de la revista Carrusel de la Casa Editorial El tiempo, ganó el Premio Rey de España de Periodismo por su crónica titulada, Atlas es Chocoano. Julián es Comunicador de la Universidad Javeriana y en este momento termina una maestría en Escrituras Creativas en la Universidad Nacional.
Esta crónica es un gran trabajo periodístico que cuenta desde lo profundo ese casi extinto oficio de pasero que se realiza en el Baudó Chocó.
Esta crónica salió publicada en Carrusel el viernes 29 a Agosto de 2008. Es un texto que vale pena leer porque tiene un gran ritmo, además de contar una historia desconocida también sin querer denuncia y se ocupa de mostrar el coraje y la simpleza humana.
Esperamos pues leer más historias este periodista a quien se le abren grandes puertas luego de recibir un premio tan prestigioso.

Acá puede leer el artículo ¨Atlas es chocoano¨









miércoles, 28 de enero de 2009

Un Blog se imprime


Vi la noticia en El Espectador y me impactó. Un señor en Estados UNidos, está imprimiendo un periódico cuyo contenido son solo blogs. El tabloide sale en Chicago y San Francisco. La idea del tipo es probar estrategias que funcionan muy bien online, como los blogs, pero fuera de la red. No se que tal funcione pero lo cierto es que hasta ahora no ha generado pérdidas. El formato de la publicación es a dos columnas y se espera que el proyecto se implemente en barrios y en ciudades como New York.
La idea es contactar blogers en español y que la gente sea la que indique que quiere que se publique según sus intereses.
¿Ha muerto el periodismo? ¿Están desahuciados los periódicos?
Acá los dejo con el enlace de la noticia completa

http://www.elespectador.com/entretenimiento/arteygente/medios/articulo112493-el-blog-impreso-revolucion-de-los-diarios

Se vino el Hay Festival



SE VINO EL HAY FESTIVAL


El jueves arranca este evento que realizará este año su cuarta versión. Cartagena fue la ciudad elegida por su magia, su belleza, su relación con la obra de Gabo y por ser patrimonio de la humanidad. Cartagena es romántica, musical, de reinas y ahora literaria, como una novela, llena de personajes, así estará la ciudad estos 4 días.

Desde el jueves hasta el domingo el Hay ofrece una agenda apretada que incluye conferencias, lecturas de poesía, conciertos, y una programación en promoción de lectura especial para niños y jóvenes llamada el Hay Festivalito.

Cartagena será recorrida no solo por escritores de gran talla como Martin Amis, Salman Rushide, Junot Díaz, Cristina Fernández, Alberto Ruy Sánchez, Fernando Vallejo, Pilar Quintana, Ricardo Silva, Antonio García, Luis Fayad, Oscar Collazos, sino por turistas literarios, periodistas y estudiantes, que vendrán a escuchar a estos escritores y otros más, en conversaciones muy interesantes sobre diversos temas.

El periodismo tendrá también la voz y podremos escuchar a Juan Gossain, Daniel Samper Ospina, Marianne Ponsford, Mario Jursich, y otras figuras internacionales del periodismo que han llegado a la literatura, como Carlos Monsivais.

Aunque es mi primera vez en el Hay festival, debo decir que aunque voy muy emocionada con libro para que me firmen y demás, como gruppi de grupo de rock, este evento tiene un poco el matiz de ser de la farándula literaria. Espero que al estar allá pueda desmentir este prejuicio o confirmarlo, según.

Espero que las conferencias estén bien organizadas, que el aire acondicionado de los auditorios sirva, que los escritores no se porten como unas mierdas, que tengan cosas interesantes que decir, que sus respuestas a las preguntas, así sean estúpidas, sean inteligentes.

Espero que el tiempo en Cartagena sea maravilloso que haga sol y mucha brisa. Que la atmosfera de Cartagena sea la precisa para aprovechar la oportunidad de estar allá y ver un poco como está el panorama literario y ver a los escritores más relajados por un evento que es sencillo y por estar cerca al mar.



Creo que el Hay es también una buena oportunidad para hacer contactos, conocer gente y escuchar a escritores internacionales importantes que no frecuentan el país como Martin Amis.

Las discusiones que se darán parecen interesantes por eso hay que ir armado de cámara de fotos y en lo posible grabadora de periodista para no dejar nada sin registrar, para tener elementos para criticar y para que con el tiempo la memoria no engañe.

Tengo muchas expectativas y espero no desilusionarme ya les contaré cuando vuelva.

PSICOLOGA PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA

MAGISTER LITERATURA HISPANOAMERICANA INSTITUTO CARO Y CUERVO

Columna de opinión publicada hoy miércoles 29 de enero en el diario El Nuevo Día de Ibagué.

martes, 27 de enero de 2009

Coleccionistas de Polvos raros de Pilar Quintana



Terminé de leer esta novela la semana pasada, estaba esperando reposar la lectura y afinar mejor mis percepciones.
Esta es la segunda novela de Pilar Quintana, caleña, Comunicadora Social de la Javeriana, trabajó como libretista y publicista, y luego aburrida de todo recorrió el mundo y ahora vive en una casa entre la selva y le mar en Juanchaco. Pilar tiene 36 años y fue parte de Bogotá 39.
Su primera novela, Cosquillas en la lengua, publicada por Planeta, es una obra autobigráfica sobre su paso por el mundo de la publicidad.
Debo decir que Coleccionistas de polvos raros es una novela que se lee rápido, porque pasan muchas cosas simultaneamente, y las permanentes vueltas en el tiempo y con el recuerdo, dejan en suspenso por el que no se puede parar de leer.


Aunque la autora no habla concretamente de Cali es evidente que la ciudad donde ocurre todo, esa ciudad dividida y traquetizada, no es otra que su ciudad natal. Esta novela habla de nuevo de esa época que nos fascina y que se está contando e la litertura colombiana. La época de los mafiosos, de la opulencia.
Pero esta vez Pilar se cuida de caer en la típica historia del sicario, pero entonces se acerca a otro lugar común, el de la prostituta de traqueto, la amante venida a menos que se esfuerza por encajar en una parte de esa ciudad dividida en la que siempre será rechazada. La Flaca se esfuerza por parecer refinada pero no le alcanza porque la clase no la da la apriencia. Pero apesar de eso y de que todos notan su origen, ella es el centro de los conflictos ese escurrdizo objeto de deseo por el que se debaten Aurelio y el Mono.
Por otro lado, está el personaje que a mi en realidad me fascinó y que está mejor construido: El Mono Estrada menor. Este es un muchachito bien de Cali, pero que con las mujeres no tiene el exito que siempre ha deseado. Ellas lo buscan pero no porque lo quieren, sino porque es el puente para acercarse a otros. EL mono es un machista, un niño bien que quiere alardear pero todo le sale al revés. Es interesante porque el mono tiene su parte oscura, sus deseos ocultos que quiere explorar pero no se atreve.
Esta es a mi juicio, una novela de adolescencia. Una novela que engancharía mucho a los jóvenes y les hablaría sobre una época que esta ya mitificada en Colombia. Creo que el final me dejó en vilo, y tal vez esa fuera la intención. Pero creo que a la novela le falta un hervor, que se gasta en recursos que no le suman ni le restan, como el uso de las letras itálicas, y da demasiadas vueltas, no nuevas sino siempre idénticas a las mismas cuestiones y por eso a veces cansa. Tal vez la idea era esa entonces, reiterar un discurso de clase para ponerlo en entredicho, para relativizarlo, para deconsturirlo.
El lenguaje es verosimil, está escrita en caleño, y su ritmo en la naración es bastante encantador. El pasado de los personajes incrustado en el presente, me parece fabuloso.
Hay que leerla pero creo que valdría la pena revisar también Cosquillas en la lengua.

lunes, 26 de enero de 2009

El niño con la piyama de rayas


Vale la pena ver esta película. Aunque sucede en la II Guerra mundial, lo más importante de ella tiene que ver con la infancia y la amistad. Ya habíamos visto años atrás La Vida es Bella. Pero creo que esta es una historia que muestra la pureza de sentimientos de los niños, su capacidad de querer y su inocencia. La forma en que creen las mentiras de los adultos.
Bruno de 8 años, es hijo de un comandante nazi que es ascendido y trasladado cerca de un campo de concentración. El niño vive fascinado con "La granja" que hay a espaldas de la casa y sus habitantes. Quiere averiguarlo todo y lo hace.
La mamá de Bruno al enterarse de la cercanía del campo, e intuir las crueldades que allí ocurren, se resiste a la idea de sus cercanía y entre en una depresión profunda y en conflictos permanentes con su esposo el comandante.
La otra hija es una preadolescente ingenua, muy ingenua que se ha dejado lavar el cerebro por al propganda nazi que les ha llevado el tutor que les da clases todos los días. Bruno es más sagaz y por eso lo que el escucha en sus clases son solo palabras que nada tienen que ver con su realidad y la granja que frecuenta.
Creo que la actriz Vera Farmiga que interpreta a la mamá de Bruno si sería una candidata digna de una Oscar por actuación de reparto, diferente a Penélope Cruz en su vergonzosa y mediocre actuación en la película de Allen. la actuación de Assa Butterfield y Jack Sacnion. los niños en los que centra la historia, es increíble.


Es una película que vale la pena ver aunque siga asombrándonos la crueldad de nuestra especie y la honestidad de la infancia.
Creo que valdría la pena leer el libro de Jhon Boyne.











viernes, 23 de enero de 2009

Desgracia de Coetzee


Siguiendo con mis lecturas internacionales hace unos 3 días terminé este libro que me habían recomendado. El autor es sudafricano y recibió el Nobel de literatura en 2003. Según la crítica esta es una de sus mejores obras. Además del Nobel, Coetzee ha ganado el Premio Booker, uno de los más prestigiosos en lengua inglesa, el premio Jerusalem prize y The Irish Times International Fiction Prize.
Nació en Ciudad del cabo en 1940 y se crió en Estados Unidos. Es profesor de literatura en su ciudad natal, traductor y crítico literario.
Esta novela me sigue cuestionando sobre la traducción aunque debo decir que la que leí parece bastante fiel al espíritu de la obra así como sus atmósferas.
Desgracia es la historia de un Profesor cincuentón David Lurie, que tiene una aventurilla con una estudiante que termina acusándolo ante las directivas de la universidad y esto le hace perder su empleo como docente. Por otro lado, está la relación de David con su hija Lucy que vive en una granja.
Lo interesante de la novela, que es corta, es que muestra con una prosa vertiginosa los acontecimientos que suceden entre los personajes y creo yo, que es por esa velocidad, que la novela produjo en mí un efecto de anestesia en el que en un primer momento no alcancé a percibir en toda su dimensión lo patético de la condición humana, lo vergonzoso del ser humano, lo absurdo e impotente frente a la vida.
David Lurie pierde su trabajo en la Universidad, más por su actitud de no dar gusto a las directivas sobre arrepentirse y condenar su actitud, que por el hecho mismo de haberse enredado con una estudiante. Después de perder su trabajo va a visitar a su hija Lucy, una mujer con una sexualidad definida y con quien tiene una relación extraña marcada por la distancia, la incomprensión y un deseo tardío de sobreprotección de él hacia ella. Lucy y David enfrentan un episodio brutal para ambos después del cual su relación fractura más profundamente.
David tiene un mundo interior en el que Byron el poeta ocupa gran parte de sus pensamientos. Pero no es le poeta sino su idea de hacer una ópera sobre el poeta y su vida en Italia. Así con estas ideas constantes, David construye el carácter de sus personajes, la música y letra de sus intervenciones pero son simplemente ideas y él es incapaz de concretar.
Durante toda la obra se percibe una sensación de vergüenza ajena, de impotencia de los personajes, de incapacidad de David para reconocer su vejez, su soledad. La desgracia de la que habla la novela es la condición humana misma que obliga a envejecer, a ser incapaz de comprender a otro e incluso a uno mismo.
EL final de la novela creo que es lo mejor de todo. Es sorprendente pues ahí de forma simbólica a través de un animal grotesco pero noble, David renuncia al mundo, renuncia a su propio patetismo o tal vez lo acepta sin remedio.
Lo recomiendo aunque no me pareció la locura, y creo que es por el efecto anestésico del que hablo antes.