miércoles, 28 de octubre de 2009

Columna Mariana Jaramillo: No a las Lluvias de Sobres

Me parece de muy mal gusto que ahora para cualquier ocasión especial desde bautizo, primera comunión, 15 años, grados, y matrimonios, haya que regalar plata. Pareciera que la gente que ofrece una fiesta, al hacer lluvia de sobres, quisiera cobrar por lo que uno va a disfrutar en la fiesta. Me parecía encantador que antes a uno lo sorprendieran con regalos, pero ahora se trata solo de plata no hay que tomarse el trabajo de buscar algo que le guste al otro. Esa mística se acabó.

No me parece que en una primera comunión o en un cumpleaños de un niño, o en unos 15, se haga lluvia de sobres creo que es lobo, de mal gusto y además avaro. En esas ocasiones es mejor la sorpresa del regalo o la popular y maravillosa vaca. Creo que al proponer la recolecta de plata, sin eufemismos eso es la lluvia de sobres, se evidencia el materialismo, el ansia de dinero de la gente y eso me parece algo horrible. Considero que la lluvia de sobres va en contra de los buenos modales y es francamente ordinaria, claro que no en todos los casos.

Entiendo que las lluvias de sobres aparecieron para dar un regalo a quienes se iban del país y no podían llevar los regalos así que les resultaba más práctico llevar el dinero. Pero resulta que ahora cualquier ocasión amerita lluvias de estas. Y eso es una lobera. Creo que en el caso de los matrimonios tiene algo de sentido la lluvia de sobres pero me sigue pareciendo como el cobro de un cover en un bar. En ese caso, en un matrimonio es más elegante una lista de regalos en un almacén, que pedir plata.

La lluvia de sobres es una cuestión de estatus; ud no puede dar cualquier billete de 20 0 de 50. Hay que dar una suma decente o de lo contrario ud queda como un rabo. Así que es una cuestión de demostrar el poder, que no el afecto, el apoyo. De esta manera momentos especiales de la vida quedan reducidos simplemente a asignarles un valor en plata que depende claro, de las condiciones económicas y como las condiciones económicas en general son malas, la gente prefiere, antes que quedar mal abstenerse de acompañar a alguien en un momento especial, que lástima. Yo preferiré siempre, aunque me tilden de boba, la compañía de la gente que quiero que la plata.

En esto de la lluvia de sobres tan frecuente se evidencia el cambio en los valores de la sociedad, aquí importa más cuánto puede dar que lo que es verdaderamente importante. Lo aterrador es que niños pequeños, ya definen que no quieren regalos ni fiesta, que quieren es plata. Qué tristeza y lo peor, que lobera y que mal gusto que los papás los apoyen. En definitiva, NO A LAS LLUVIAS DE SOBRES PARA TODAS LAS OCASIONES.

PSICÓLOGA PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA

MAGISTER LITERATURA HISPANOAMERICANA INSTITUTO CARO Y CUERVO

Columna publicada hoy octubre 28 de 2009 en el Diario El Nuevo Día de Ibagué

5 comentarios:

Gaviota dijo...

Siempre he dicho que si uno quiere herir susceptibilidades, debería organizar una reunión social como las aquí mencionadas. Si invitan, o no invitan... Si va o no va... Si da o no da.

Complicado que los principales motivos para celebrar se conviertan habitualmente en los mejores motivos para pelear.

Absolutamente de acuerdo en que la lluvia de sobres es una idea nefasta. Sin embargo, como muchas de las cosas nefastas, aquí eso nos parece fabuloso.

Sebastián dijo...

Estimada Mariana,
Estoy realizando un reportaje acerca de antonio García Ángel. Asistí al conversatorio el pasado martes pero tuve que salir antes de que finalizara. Me gustaría ponerme en contacto con usted. Agradecería, si es tan amable, me respondiera un par de preguntas acerca del escritor y su obra. sebastianjimenezvalencia@gmail.com
Mil gracias.
A propósito de la columna: siempre recordaré -aunque haya apreciado entonces el regalo- las medias que me regalaron mis abuelos en mi primera comunión. En cambio no tengo ni idea quién me dio un sobre con 20 mil pesos. De acuerdo, no más lluvia de sobres.

Gonzalo Andres dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Gonzalo Andres dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Gonzalo Andres dijo...

Lamentable el último comentario del anónimo o la anónima, a mí si me gusta como escribe Mariana, como se viste, lo que habla y lo que come y me parece bella y linda pero sobretodo hermosa de corazón y de sentimiento...

ANÓMIMO valla no se escribe con ¨ll¨ sino con ¨Y¨. Primero haga su primaria y después dediquese a ofender por medio de comentarios de odio en Internet. !Cuanta majadería!

Mariana sugiero que se moderen los comentarios en este blog. Los que no aportan nada al debate del post y los que son ofensivos e inútiles.

Normalmente quienes escriben este tipo de comentarios ofensivos son gente cobarde que no tiene nada que hacer y utilizan el anonimato para creerse importantes pero siempre se les sale lo mentecato por algún lado.